El Brindis Final
El Brindis Final
Hemos recorrido desde las bibliotecas polvorientas de Nebrija, pasando por las locuras geniales de Cervantes, hasta llegar a los ritmos que hoy revientan tus audífonos. Si algo hemos aprendido en este banquete, es que el español no es una estatua de mármol que hay que cuidar para que no se rompa. ¡Al contrario! El español es un organismo vivo, un guiso que burbujea y que cambia de color cada vez que cruza una frontera o cada vez que tú inventas una frase nueva en tu chat.


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